El Ministerio de las Almas Perdidas

Archivo para diciembre, 2011

Crónica de Marea, Palacio de los Deportes de Madrid 30-Diciembre-2011

Llevo desde los 16 años escuchando a Marea y por unas cosas o por otras nunca pude verles en directo hasta ahora y sinceramente, la espera ha merecido la pena mucho mas de lo que yo pensaba… Apenas pasados unos minutos de las 22h y con el Palacio de los deportes hasta arriba comenzó a escucharse un “latido” acompañado de las pantallas con un gráfico médico en el cual se marcaban las pulsaciones.  Tras esta “intro” cada uno de los miembros del grupo comenzó a salir al escenario, comenzando por el batería Alen Ayerdi y acabando por el gran Kutxi Romero.

Fuerte fue el ritmo de la noche marcado por los de Berriozar, comenzando con “Bienvenido al secadero” y seguidamente “La majada”. Una servidora no pudo evitar cantar las tres primeras desde el foso mientras hacía su trabajo ya que la emoción de verles por fin tan “cerca” era grande, todo hay que decirlo.  “Duerme conmigo” entró sin descanso alguno, provocando una vez más el estallido del público al escuchar las primeras melodías de dicho tema que caería si o si esa noche.

Pude comprobar, tras años viéndoles en videos o dvd’s la energía que desprende El Piñas en cada concierto. De un lado a otro, dando saltos cual canguro y animando al publico. No lo ponía en duda, pero eso hay que verlo.

Después del comienzo tan cañero, en el cual seguidamente cayeron temas de su ultimo álbum, llegó el momento de algo mas “lento”: turno de “Que se joda el viento”, la cual era otra de esas canciones que no podían faltar.  Uno de los temas que mas me llamó la atención fue “Corazón de mimbre”, en el cual le toco cantar al público porque el señor Romero lo dijo. Ese comienzo y la colaboración de los allí presentes me pusieron el vello de punta,  no era de extrañar.

La primera colaboración de la noche llegó en “Mierda y cuchara” con Luter, quien les había abierto la noche. Desconocía qué estilo hacía y la verdad es que encajó bastante a la hora de interpretar el tema con el gran frontman.

Tras una breves palabras del incondicional Kutxi el cual nos trataba como colegas de toda la vida a cada momento, se despidió durante unos instantes para dar paso a El Piñas, quien nos sorprendió con los temas “Con la camisa rota”, “Alfileres” y “Trasegando”.

Después de “Ángeles del suelo”, muy deseoso por mi parte, apareció la segunda y última colaboración. Poncho K fue el elegido para acompañar al maestro para interpretar, tras las palabras de Por vuestros muertos y por los nuestros, “Ciudad de los gitanos”. Otra perfecta combinación que me gustó bastante aunque la voz del acompañante no sea de las voces que me fascinen.

Tampoco faltaron “Barniz” y “La rueca” donde Mikel Poza fue acabando las calaveras que durante toda la actuación de MAREA él fue graffiteando para decorar el escenario: nunca vi tanto arte unido en un mismo escenario.

“Esta canción si no está mi hermano para cantarla es una mierda, pero esta vez no ha podido estar aquí”, así presentaba Kutxi “Como los trileros”. Como en todo el directo, el público entregado al cien por cien y muy animado, y la verdad, como para no estarlo. Y a continuación de este tema, se presentó a cada uno de los componentes y a todo el equipo que hace posible que MAREA toque cada noche, y cuando digo todo es todo, pues no falto ni uno por salir al escenario. Está claro que las cosas en un concierto no se hacen solas y este gesto me pareció correcto, puesto que esa gente también tiene que tener su protagonismo aunque no se les vea. Les cantaron a dos del equipo el cumpleaños feliz en euskera o eso es lo que yo entendí al menos, detallistas sin lugar a duda.

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Crítica discos: Times of Grace – The Hymn of A Broken Man 8,7/10

The Hymn of A Broken Man

Tras el final de SEEMLESS y el buen trabajo de THE EMPIRE SHALL FALL tenía unas ganas locas de poder escuchar el nuevo proyecto de Jesse Leach, ex-vocalista de KILLSWITCH ENGAGE en sus dos primeros trabajos. Mucho más si tenemos en cuenta que a su lado esta vez está Adam Dutkiewicz, compañero de banda hace años.

De hecho, TIMES OF GRACE nace del periodo de convalecencia de este último, cuando tuvo que ser operado de su espalda, con el obligado tiempo de reposo y rehabilitación que lo tuvo alejado varios meses de los escenarios. Fue entonces cuando escribió la mayor parte del material de ‘The Hymn of A Broken Man’, disco al que solo le faltaba un cantante. Tras retomar el contacto con sus ex-compañeros gracias al concierto del vigesimoquinto aniversario de Roadrunner, Jesse era la persona ideal para llevar todo a cabo; tras escuchar el disco varias veces, es una gozada volver a escucharlo en plenitud de facultades tras dejar años atrás sus problemas de voz. De hecho, KSE interpretaron unas pocas canciones en un concierto en New York hace poco menos de un año con su cuarteto original, tras la ausencia temporal de Howard Jones. Y para esta ocasión Adam vuelve a ponerse tras la batería, como en los viejos tiempos. Bueno, tras la batería, aparte de grabar guitarras, bajo, voces y producir el disco.

Las declaraciones previas a la salida del álbum del propio Dutkiewicz ponían este trabajo como el más personal de toda su carrera. Tras el primer vídeo, ‘Strength In Numbers’ se podría pensar que el sonido del grupo se acercaba peligrosamente al de su banda original, pero nada más lejos de la realidad.  Este single conserva las partes cañeras de KSE y esa alternancia de voces rasgadas/melódicas que se han convertido en su seña de identidad; pero este proyecto va mucho más allá, y las influencias en los demás cortes son de lo más variadas. ¿Quieres temas pesados? Pues están ‘Fight For Life’ o ‘Where The Spirit Leads Me’. ¿Cortes rápidos? ‘Willing’ (con todas las líneas vocales melódicas), o ‘Hope Remains’ (la que más se acerca al sonido del grupo que compartieron ambos junto a ‘Live in Love’) son suficientemente buenas como para complacer tus deseos.

Si por otro lado prefieres un poco de aquí y allá, hay temas que en sí mismos se muestran como una auténtica montaña rusa. ‘Hymn Of A Broken Man’ pasa de la calma a la tempestad sin darte cuenta; ‘Worlds Apart’ también se revela como una de las más completas con sus cambios de ritmo, una constante en la mayor parte del disco, pero aquí más marcados. Para rematar, los cortes más íntimos y relajados dan aire al disco; caso de la acústica ‘The Forgotten One’ y ‘Fall From Grace’, que cierra un disco sobresaliente. A medio camino se queda la engañosa ‘Until The End Of Days’, con momentos puntuales desgarradores en medio de su línea tranquila, al igual que la atmosférica ‘The End Of Eternity’. (más…)