El Ministerio de las Almas Perdidas

Crónica de Amorphis, Madrid, sala But 16/11/2013

P1070405

Noche gélida en Madrid para recibir a Amorphis en la gira de su último disco, “Circle”, que ha cosechado grandes críticas. Y realmente el último trabajo de los finlandeses es muy superior a su antecesor, “The Begining of Times”, que, personalmente, lo encontré muy poco arriesgado. Las fechas no eran las mejores, ya que coincidían con una batería importante de conciertos de metal extremo, pero ver a los de Tomi Joutse siempre es un acontecimiento más aún en tiempos gélidos.

Y un tanto gélido fue el concierto de la banda. Como si no se hubiesen despegado totalmente de su patria. Nada que ver con el concierto de su anterior gira.

Starkill, los teloneros elegidos, fueron los encargados de calentar las tablas con un death melódico muy al estilo Children of Bodom (el cantante Parker Jamison recordaba horrores a Alexi Laiho), mostrándose muy activos. Lo cierto es que consiguieron una meritoria respuesta por los asistentes que empezaban a llenar la sala. Los californianos son un grupo joven técnicamente muy bueno, Parker es un guitarrista dotado de rapidez y destreza, pero su propuesta quizá no sea de las más originales. Recuerdan a muchas otras bandas, sin acabar de poner ese toque de distinción que les diferencie del maremágnum del género. Aún así, nada que objetar a su entrega y energía.

Los cabeceras de cartel salieron pasadas las nueve de la noche con el tema que abre su nuevo trabajo. Sonido nítido y calma asegurada. Amorphis no se caracterizan por ser la alegría de la huerta encima de un escenario, pero desde el primer momento que saltaron a las luces se auguraba una frialdad más intensa que en otras ocasiones. Sobre todo en Tomi, que siempre ponía el tono ágil e intenso en sus actuaciones, rastas al viento en asombrosos remolinos, y la actitud vehemente de los grandes frontman. Pero esa noche no parecía propicia.

A “Shades of Gray” le siguió “Narrow Path”, un buen tema que recoge las tendencias del grupo en los últimos tiempos. “Sampo” y “Silver Bride” fueron las encargadas de hacer que la concurrencia empezara a despertar gracias a lo excelso de esos temas. “Againts Widows” y el reciente single “The Wanderer” remontaron un poco la temperatura de una banda que, afortunadamente, posee miles de matices y ambientes en su música y lo cierto es que logran ejecutar sus cortes con una claridad pasmosa sin resentirse ninguno de los tonos vocales, tanto en los temas más nuevos como en los más antiguos. Y así llegamos a “Thousand Lakes”  y “My Kantele”. “The Smoke” sonó un tanto edulcorada, pero siempre se agradece ese enorme himno. Nos acercábamos al último tercio y las sensaciones seguían siendo frías que afrontaron con otro tema de “Circle” (cinco en total), “Hopeless Days” y “Leaves Scar” con los que se fueron hasta el obligado bis.

La banda reapareció con un “Sky is Mine” muy celebrado que siempre generará un cisma generacional en la carrera de Amorphis, pero que no pareció importar al respetable. Todo lo contrario. Skyforget sigue siendo un disco inmenso, de lo mejor de los finlandeses. Tras un nuevo guiño a su antigua etapa con “Black Winter Day”, cerraron con “House of Sleep” que hizo corear al público.

Tras lo cual abandonaron el escenario con la misma frialdad con que entraron. Sorprende que se olvidaran de un disco tan enorme como “Silent Waters”.

Un concierto muy profesional, quizá excesivamente profesional. Posiblemente un día turbio, pero sería una pena que los nórdicos se aburguesaran.

Videos, foto y textos por Churchill.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s