El Ministerio de las Almas Perdidas

Crónica de Scorpions, Madrid, Vistalegre 08/03/2014

Texto:(Pablo M. Beleña http://www.portalesquizofrenia.com)

Videos: Churchill.

Scorpions son para mí son como el libro del Petete o de Teo cuando éramos pequeños y aprendíamos a leer. Lo aviso para intentar ser objetivo y al mismo tiempo pedir la comprensión de los lectores. Acudí a este concierto junto a mi compañero de ‘Portal Esquizofrenia’ y más amigo que otra cosa Javi Moreno Vega, que entre otras muchas cosas, coincidimos en esto: la banda alemana de Klaus Meine y Rudolf Schenker fue nuestra primera gran banda de rock. Al menos desde un punto de vista iniciático más claro, la mía. Por eso esta crónica estará cargada de emoción y menos razón. Como se suele decir… disculpen las molestias. Su doble concierto en Madrid, dentro de la eterna gira de despedida, era para fans. Realmente no veo a Scorpions atrayendo hoy en día a nuevas audiencias. Ni falta que les hace.

Pues ése es el punto de partida: una falsa o dudosa gira de despedida. Mal empezamos cuando vemos a estas bandas eméritas más que veteranas que hablan de retiradas y se dedican a llevar a cabo ese proceso durante años. En concreto, Scorpions anunciaron que en 2010 publicarían el que sería su legado como disco de estudio, Sting in the Tail’, y al final llegaron más: ‘Comeblack’ (2011, un disco de regrabaciones y versiones) y dos directos (‘Live 2011: Get Your Sting and Blackout’ y ‘MTV Unplugged – Live in Athens’).

Da igual. A los escorpiones se las perdonamos todas. Los Scorps son algo más que unos abuelos del rock y el metal internacional. Son una banda carismática alemana que supieron navegar en todos los géneros del rock. Primero fueron psicodélicos y progresivos en un inicio extraño con dos discos inquietantes que pocos recuerdan: ‘Lonesome Crow’ (1972) y ‘Fly to the Rainbow’ (1974). Luego fueron duros, sin más, volcándose en la escuela del metal británica, con discazos como ‘In Trance’ (1975), ‘Virgin Killer’ (1976) o ‘Taken by Force’ (1977). En tan sólo un lustro habían sacado 5 discos legendarios. Pero todos les recordarán por ‘Wind of Change’ (del disco ‘Crazy World’, 1990) o el megahit de las baladas rockeras ‘Still Loving You’. Lo que quiero decir es, a modo de lenguaje bíblico, que antes de la leyenda comercial fue la divinidad metalera. Quien se enamoró de su vena dura en los 1970 puede perdonar grandes álbumes como ‘Animal Magnetism’ o ‘Blackout’, manuales de instrucción básicos para el que se inicia en el metal comercial. Pero antes fue eso: un grupo extraordinario que contó con el hermanísimo de Rudolf, Michael Schenker, convertido luego en leyenda de la perdición del rock a través de las drogas y el alcohol, viendo ovnis -UFO- y demás. También con el simpar Uli Jon Roth, para mí el gran tapado de Scorpions en los setenta.

Pero centrándonos en lo que debemos ahora fijarnos, los Scorps fascinan por su estado de forma. Oficialmente formados en 1965, aunque su debut discográfico fuera en 1972, ofrecen casi medio siglo de historia en una sola gira. Una difícil papeleta para ofrecer un setlist que satisfaga a todos. Y de hecho los más clásicos la tuvimos de perder, ya que pese a ser un buen repertorio, la época ochentera y las baladas tuvieron mayor protagonismo. Como es lógico. Se inició el concierto con canciones metaleras de otros grupos sonando de fondo, pero mientras se iban apagando luces el clima era de inicio de concierto, lo que hizo que el enorme público de la segunda noche en el Palacio Vistalegre -viernes y sábado de llenazo absoluto, con más de 7.000 espectadores cada día- fuera entrando en calor y guardando prudente silencio. Y así fue: entró un vídeo con sabor a vieja historia ‘escorpionana’, con imágenes de los 1970, y de repente arrancó Rudolf con el riff de ‘Sting in the Tail’, el corte que daba nombre a su último trabajo discográfico de estudio.

Tras un arranque potente ya dio tiempo para advertir varias cosas importantes. Primero, que el público iba a estar entregado durante todo el concierto, sin bajones ni dudas sobre lo que venía a ver. Segundo, que estos 5 abuelitos están en una forma increíble. Mucho se habla de los Rolling y otros dinosaurios, pero estos tipos llevan desde los 1970 dándolo todo sobre las tablas, y parece que no han pasado los años por ellos. Su pacto no fue con el Diablo, sino con el aguijón de un escorpión diabólico… o sagrado, según se quiera ver. Porque una cosa que gusta de los Scorps es que nunca fueron mucho de algo. Ni fueron demasiado provocadores, ni demasiado violentos, ni demasiado extremos, ni demasiado alcohólicos, ni demasiado comerciales… siempre mantuvieron un equilibrio impresionante, aunque el éxito les salía en forma de billetes y hits de los bolsillos. ‘Still Loving You’ quizás sea, sin duda, el tema que representa por excelencia a la ‘power balad’ o balada rockera, y nunca les terminó de hacer perder la cabeza. Al menos no al 100%. Supuso, sin duda, su recuperación tras muchos discos titubeantes llegó con una última década más que correcta, con discazos como el último, ‘Sting in the Tail’, o los notables ‘Humanity: Hour I’ y ‘Unbreakable’. Su reconciliación con la vieja guardia de fans tras los comerciales y poperos ‘Eye II Eye’ o ‘Pure Instinct’ o sus delirios orquestales y acústicos con ‘Moment of Glory’ y ‘Acoustica’ (2000 y 2001, respectivamente).

El repertorio dio lugar a casi 2 horas, tuvo 20 temas y sobre todo, y apreciable, tuvo un segundo encore ante el exitazo de acogida. El viernes no hubo tanta suerte, ya que fueron 19 temas, mientras que el sábado, cuando ya había pasado el huracán de Scorpions con el cierre de ‘Rock You Like a Hurricane’, los 5 toreros alemanes regresaron al ruedo para rematar la faena con otro gran clásico de poner los pelos como escarpias: ‘When the Smoke Is Going Down’.

Tema por tema, analizaríamos estas cosas. El arranque mencionado de ‘Sting in the Tail’, notable y ya sin tonterías: el sonido bastante bien perfeccionado gracias a los estupendos técnicos y recursos que este tipo de giras puede permitir a una banda. ‘Make It Real’ mantuvo el tono y para mi gusto, el tercer corte, ‘Is There Anybody There?’, para mí un tema olvidable, bajó algo el tono del graderío. Lo recuperaron dos temazos heavy como son el brutal ‘The Zoo’, uno de los más cantados y seguidos, con Klaus Meine soberbio y demostrando que guarda la misma voz que en los 1980, algo impresionante. La instrumental ‘Coast to Coast’ la clavaron los de las cuerdas, Rudolf y Matthias Jabs, y el bajista Paweł Mąciwoda, que a lo tonto lleva ya casi dos décadas en el grupo. De hecho el estadounidense James Kottak es el más reciente en la banda, quien curiosamente nació en 1962, tan sólo 3 años después de que Scorpions comenzaran a funcionar con Rudolf, hasta que en el 70 se les unieran su hermano Michael y su inseparable Klaus Meine.

Tras los dos rayos eléctricos, mantuvieron el tipo con la comercial ‘Loving You Sunday Morning’ pero con ese sonido tan clásico que te encanta como una serpiente, y la balada que cerraba su último disco, ‘The Best Is Yet to Come’, un precioso broche de oro que quedó algo perdida en esta ocasión al estar en la mitad del repertorio.

En ese instante llegaba el momento para el tan temido set acústico, aunque al final no fue para tanto. Dos temas clásicos como ‘Send Me an Angel’ y ‘Holiday’, un pequeño descanso para la banda, que para eso tienen algunos más de 60 años encima. Pronto, sin mucha espera, regresaron con más rock con temas como ‘Raised on Rock’, del último álbum, y otro clásico, ya de la etapa comercial, ‘Tease Me Please Me’. Quedó una más antes del tramo final, ‘Hit Between the Eyes’, algo discreta, para finalmente comenzar con los solos y derivados. Pobrísimo el solo de batería de Kottak, titulado a modo de humor como ‘Kottak Attack’. Desde luego que la gracia estuvo en las pantallas, las cuales, por cierto, no eran tan grandes ni espectaculares como se espera en un concierto de esta envergadura. En esos pantallones se proyectó un vídeo interesante y muy bueno con recreaciones interpretadas por el propio batería yanqui y que homenajeaban a diversas portadas de Scorpions. No faltaron el chicle en la teta de la joven del coche en ‘Lovedrive’, la puerta en el desierto de ‘Crazy World’, el hombre torturado de ‘Blackout’ o el hombre del pantalón vaquero y la joven ansiosa de carne en ‘Animal Magnestim’. Lo puramente musical, o percusional, fue más que flojo.

Por suerte no se hizo muy largo, y la gracia estaba en ver su kit de batería sobre una gran plataforma elevable que también se movía hacia los lados. Fue precisamente el paso a la explosiva y alocada ‘Blackout’ la que hizo retomar el ambiente metalero en la grada, con locura absoluta en pista y grada, luego rematada con un modesto solo de Jabs, que si bien es buen guitarrista, como autor de solos es más que discreto. Tampoco fue largo, y dio paso al cierre oficial del setlist, con la comercial ‘Big City Nights’, que desató la locura en la plaza de toros de Vistalegre.

El falso cierre dio lugar a un encore que esperábamos de 3 temas, pero con sorpresa final. Y es que tras soñar con dos baladas inevitables, ‘Still Loving You’ y ‘Wind of Change’ más la rockera ‘Rock You Like a Hurricane’, clásico entre clásicos del rock, el grupo nos deleitó con un segundo regreso al escenario para tocar ‘When the Smoke Is Going Down’ en formato breve y rápido, pero con ganas de premiar y despedir quizás, para siempre, a la afición española.

Y qué queréis que os diga: fue uno de esos conciertos que recordaré siempre, aunque musicalmente no sean King Crimson, Yes, ELP, Camel o alguna maravilla progresiva y sinfónica. Son Scorpions, con una receta directa y contundente de rock duro lleno de riffs y estribillos pegadizos. Son los amos del rock centroeuropeo y siempre tendrán su espacio en la leyenda de rock de todos los tiempos. Escuchar al fin de ellos, sin equipos de sonido caseros de por medio, la gran ‘Still Loving You’, me emocionó a más no poder. No quería morirme sin ver a Scorpions alguna vez sobre los escenarios, y cumplí mi sueño. Y sí, lo siento, pero lo equiparo a cuando pude ver a Dio, Judas Priest, Crimson, Yes, Camel o ELP. Porque cuando el aguijón del rock te lo clava un grupo como Scorpions, su marca te queda para siempre en la piel. Larga vida a Scorpions, aunque sea corta. Y gracias, muchas gracias maestros.

– Ficha técnica:
Madrid, 8 marzo 2014; Palacio Vistalegre
Hora de comienzo: 21:15; hora de final: 22:55
Teloneros: Steel Panther
Asistentes: 8.000 aprox.

– Músicos:
– Klaus Meine: Voz
– Matthias Jabs: Guitarra principal
– Rudolf Schenker: Guitarra rítmica
– Paweł Mąciwoda: Bajo
– James Kottak: Batería

Setlist:
1. Sting in the Tail
2. Make It Real
3. Is There Anybody There?
4. The Zoo
5. Coast to Coast
6. Loving You Sunday Morning
7. The Best Is Yet to Come
8. Send Me an Angel
9. Holiday
10. Raised on Rock
11. Tease Me Please Me
12. Hit Between the Eyes
13. Solo de batería (Kottak Attack)
14. Blackout
15. Solo de guitarra (Six String Sting)
16. Big City Nights
Encore:
17. Still Loving You
18. Wind of Change
19. Rock You Like a Hurricane
Encore 2:
20. When the Smoke Is Going Down

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